Adaptación y evaluación del programa ICPS para promover habilidades de resolución de problemas y la salud mental desde la educación parvularia en Chile
¿Qué es ICPS y por qué en la educación parvularia?
El programa I Can Problem Solve (ICPS), también conocido como Interpersonal Cognitive Problem-Solving, desarrolla en niños y niñas los procesos cognitivos que están detrás de la resolución de problemas sociales. A través de juegos secuenciados, conversaciones y dinámicas grupales centradas en escuchar y observar a los demás, promueve la empatía, el pensamiento alternativo (buscar varias soluciones) y el pensamiento consecuencial (anticipar qué puede pasar después).
Las dificultades para postergar la gratificación, tolerar la frustración y regular las emociones predicen agresividad y problemas conductuales e interpersonales en la infancia, y trastornos de salud mental más adelante. La evidencia internacional muestra que ICPS aumenta las conductas prosociales y reduce la conducta agresiva en preescolares.
Las intervenciones preventivas tempranas y de bajo costo son especialmente valiosas en contextos de vulnerabilidad, donde la brecha de tratamiento en salud mental es mayor. Por eso, este trabajo adapta ICPS a la realidad chilena y evalúa su implementación en jardines y escuelas.
A nivel internacional, ICPS y su programa para familias, Raising a Thinking Child, son coordinados por el Center for Schools and Communities (Pensilvania, EE. UU.), que ofrece formación, materiales y asesoría a los equipos que lo implementan (icanproblemsolve.org). Jorge Gaete integra ese equipo como consultor de evaluación e investigación de ICPS, y la experiencia chilena con Fundación San Carlos de Maipo aparece destacada en el sitio oficial del programa.
La adaptación de ICPS a Chile y el estudio piloto fueron dirigidos por Jorge Gaete, investigador responsable de ese estudio, en el Centro de Investigación en Salud Mental Estudiantil (ISME) de la Universidad de los Andes. En el proyecto Fondecyt Nº 1260663 participa como co-investigador.
Versiones chilenas del programa para el aula y las familias, traducidas y adaptadas
Primera versión chilena del programa. Es el manual evaluado en el ensayo piloto y el único validado con evidencia en Chile.
Traducción y adaptación del manual para el nivel de Kínder.
Traducción y adaptación del programa para primero y segundo año de enseñanza básica, reunidos en un solo manual.
Nueva versión que integra las sesiones de Prekínder y Kínder en un solo manual. Se pilotea durante 2026 y se evaluará en el proyecto Fondecyt Nº 1260663.
Versión de ICPS para madres, padres y cuidadores, para practicar en casa el mismo enfoque de resolución de problemas. Se trabajó en su traducción y adaptación al contexto chileno; falta su estudio de evaluación.
Evaluación del programa en Chile
Se desarrolló una versión culturalmente apropiada de ICPS y se evaluó su aceptabilidad y factibilidad en escuelas vulnerables de Santiago, mediante un ensayo piloto aleatorizado de tres brazos: ICPS impartido por una educadora del propio establecimiento, ICPS impartido por una educadora externa, y un grupo control, con 234 niños y niñas de nueve escuelas. El protocolo se publicó en Trials (2019) y los resultados fueron publicados en Child and Adolescent Psychiatry and Mental Health (2026).
Durante 2026 se realizan sesiones de pilotaje del nuevo manual combinado, como paso previo a su evaluación.
Proyecto en el que se actualizará y evaluará el manual ICPS combinado de Prekínder–Kínder. Jorge Gaete participa como co-investigador.
El manual para familias ya fue adaptado y requiere su propio estudio de evaluación.
Ensayo piloto 2017–2018: el programa fue factible y bien aceptado en escuelas vulnerables de Santiago
Diez escuelas de cuatro comunas de Santiago se asignaron al azar a ICPS impartido por la educadora del curso (interna), ICPS impartido por una educadora contratada por el proyecto (externa) o grupo control. Una escuela se retiró antes de comenzar, por lo que nueve completaron el estudio (2017–2018). Registro: NCT03383172.
Todas las sesiones requirieron ajustes lingüísticos menores, 25% ajustes moderados y solo 3% cambios sustantivos, preservando los componentes centrales. El proceso contó con la guía de Myrna B. Shure y del equipo internacional de formación de ICPS. Las educadoras recibieron 16 horas de capacitación y supervisión quincenal.
La fidelidad fue alta tanto en las autoevaluaciones como en la observación de cerca del 70% de las sesiones grabadas en video. Las educadoras externas completaron casi todas las sesiones; las internas, que debían sumarlas a su carga docente habitual, completaron menos.
La mayoría de los niños y niñas se sintió contento o muy contento durante los juegos. Las educadoras percibieron mejoras en el vocabulario emocional, la empatía y la resolución de problemas, y el 58% de las familias notó que sus hijos usaban palabras nuevas del programa en casa.
Los niños y niñas del grupo con educadora interna mejoraron sus funciones ejecutivas (MEFS) más que el grupo control (β = 6,26; IC 95% 2,16–10,35). También hubo mejoras modestas, no significativas, en reconocimiento de emociones, resolución de problemas sociales y dificultades reportadas por las familias (SDQ). El estudio no fue diseñado para probar eficacia.
La factibilidad depende de la carga de trabajo y del tiempo protegido de las educadoras: una escuela se retiró por la carga de implementación. Un ensayo definitivo deberá incluir acuerdos institucionales, tiempo asignado para preparar y dictar las sesiones, y acompañamiento continuo.
Fuente: Gaete J, Ríos N, Salgado G, Nejaz L. Acceptability and feasibility of implementing the I Can Problem Solve (ICPS) program among preschoolers in Chile: results of a pilot randomised controlled trial. Child and Adolescent Psychiatry and Mental Health (2026).
Artículos científicos derivados del proyecto
Información de contacto e instituciones financiadoras
Estudió medicina en la Pontificia Universidad Católica de Chile, se formó como psiquiatra de adultos en la Universidad de Chile, es doctor en epidemiología psiquiátrica por la Universidad de Bristol e hizo un Clinical Research Fellowship en psiquiatría infantil y del adolescente en King's College London. Es Profesor Titular de la Escuela de Educación de la Universidad de los Andes y dirige el Centro de Investigación en Salud Mental Estudiantil (ISME). Su trabajo se centra en la prevención y el tratamiento de los problemas de salud mental de niños, niñas, adolescentes y adultos jóvenes, sobre todo en contextos educacionales.
Para consultas sobre el proyecto, puede contactarnos a través del sitio web del ISME.